Charlie, un joven estudiante del instituto Apelhore, empieza hoy su 3º año de estudios. Era uno de los más solicitados por los padres para que sus hijos estudiarán aquí, pero sólo los que fueran de una clase social destacada eran los seleccionados. Por desgracia, para nuestro protagonista, no fue nada fácil ingresar en dicho organismo.
Una mañana helada de Enero, Charlie se puso en marcha para afrontar su primer día de clase. Se levantó a las 9 y notó que hacía mucho frío, por lo que corrió a verstirse lo más rápido posible. Se abrigó en la medida de lo posible y partió rápidamente hacia la cocina. Se tomó un vaso de zumo que su madre le había dejado encima de la mesa antes de irse a trabajar y salió de casa.
En la puerta de su patio, le esperaban su mejor amigo Drake, y su novia Allyson. Ella era una de las chicas más populares del instituto debido a que era del equipo de animadoras.
Se pusieron de camino al instituo, ya que no podían rezagarse el primer día.
Llegaron a la parada del bus y allí se reunieron con Elisabeth, la novia de Drake, que nada mas verle, se lanzó a sus brazos.
Una vez estubieron juntas las dos parejas, aligeraron el paso y pusieron rumbo hacia el instituto.
No tardaron mucho en llegar, sólo pasaban 5 minutos de la hora y el profesor ya esperaba cabreado a los alumnos más rezagados. Charlie llegó y él le dejo entrar por ser el primer día.
Fue una clase un tanto aburrida. El profesor pasaba lista. Habán muchos estudiantes, por lo que le llevaría un rato hasta oír su nombre.
Un minuto después, Peter, el profesor, le nombró:
- Charlie Patterson.- mencionó con tono arrogante.
- Presente.- dijo sin pensárselo él.
El profesor hizo una breve introducción a la asignatura, pero cuando miró el reloj, vio que no daba tiempo a más, así que postpuso la clase para el siguiente día.
Charlie se levantó corriendo y se dijo a si mismo:
- He de preparar la sorpresa para Allison.
A la salida de clase, Allison esperó a Charlie para irse juntos a casa como hacían desde que se conocían, pero, al ver que tardaba, empezó a preocuparse.
De repente, se podu escuchar un ruído que provenía del móvil de Allison. Lo sacó del bolsillo y miró que podía ser.
Era un mensaje de Charlie. Y decía así:
"Nos vemos en el parque, cerca de tu casa dentro de 15 minutos, princesa. Te tengo preparada una sorpresa. Te quiero"
Allyson, emocinada, aligeró el paso y abandonó el instituto.
No tardó mucho en llegar al parque, y cuando vio a Charlie, estaba tan conmovida que se puso a llorar.
La sorpresa era...
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Capítulo 2 "Apariencias que engañan"
La sorpresa al fin y al cabo, no era tan sorpresa.
Charlie había decorado el centro del parque con flores en forma de corazón.
Se había atrevido a ir a la tienda Gedeon, la tienda más cara de la ciudad, en cuanto a visutería se trata, y le había comprado aquel collar que ella tanto quería.
Era un collar con un resorte donde había una foto de ellos dos.
Junto a ese maravilloso regalo, le entregó una carta que no era lo que ella esperaba.
Allison se sentó en el banco más próximo a ella y se puso a leer detenidamente.
Ella, una vez leído la carta, se dirigió a Charlie diciéndole:
- Ally, tenemos que hablar...
Tomaron asiento, cogió aire y se lanzó:
- Me han concedido una beca en el instituto Propter, en Iowa. Es un lugar asombroso donde cualquier adolescente le gustaría pasar su vida estudiantil y me gustaria que vineras conmigo.
Allison, asombrada, dio su opinión:
- ¿Dejar atrás una vida maravillosa con amigos, familia, popularidad? Tendría que pensarmelo...
- Tampoco sería dejarla atrás, sino apartarla por un tiempo. No digo que nos vayamos de aquí para siempre.
- ¿Como que apartarla? No voy a renunciar a mis sueños, a mi vida que diseñé en ésta ciudad.
- Entonces, me estás diciendo que voy a afrontar esta responsabilidad yo solo? Que esto, es un adiós?
- De ti depende querer pensar por ti o pensar por los dos.
- No lo hagas más difícil. No me es fácil hacerlo y mucho menos sino estás tú.
Allison se levantó del banco frustada y se marchó a casa medio llorando.
Charlie, acongojado, decidió quedarse pensado sobre que sería mejor, si sus sueños o estar con la chica que daría todo por él.
Entrada la tarde, ninguno se atrevía a llamar al otro.
A ella le podia el orgullo y a él... a él el hambre de éxitos.
Finalmente acabó por ceder Allison y se dignó a llamarle.
Él dejó que sonara un par de veces, para que no se notara que estaba muy desesperado.
- Hola.- dijo ella con voy ténue -. Siento haberme puesto así, tengo que mirar menos por mi y más por los demás.
- No pasa nada Ally, si en verdad te entiendo, pero sé que es lo que tengo que hacer...
- Te comprendo y por eso te apoyaré -. dijo ella arrepentida. - No puedo dejar atrás mi vida.
- Entonces es un adiós definitivo -. dijo Charlie entre suspiros.
- Al menos, déjame que me despida de ti. Hemos pasado muchos buenos momentos estos últimos años.Mañana cogeré un tren hacia Iowa, espero que puedas venir a despedirte.
Lo que parecia que podría durar muchos años, acabó por la codicia de querer tener éxitos en la vida.
Pero, si no hubiera sido así, Charlie se hubiera notado cohibido de por vida.
Charlie había decorado el centro del parque con flores en forma de corazón.
Se había atrevido a ir a la tienda Gedeon, la tienda más cara de la ciudad, en cuanto a visutería se trata, y le había comprado aquel collar que ella tanto quería.
Era un collar con un resorte donde había una foto de ellos dos.
Junto a ese maravilloso regalo, le entregó una carta que no era lo que ella esperaba.
Allison se sentó en el banco más próximo a ella y se puso a leer detenidamente.
Ella, una vez leído la carta, se dirigió a Charlie diciéndole:
- Ally, tenemos que hablar...
Tomaron asiento, cogió aire y se lanzó:
- Me han concedido una beca en el instituto Propter, en Iowa. Es un lugar asombroso donde cualquier adolescente le gustaría pasar su vida estudiantil y me gustaria que vineras conmigo.
Allison, asombrada, dio su opinión:
- ¿Dejar atrás una vida maravillosa con amigos, familia, popularidad? Tendría que pensarmelo...
- Tampoco sería dejarla atrás, sino apartarla por un tiempo. No digo que nos vayamos de aquí para siempre.
- ¿Como que apartarla? No voy a renunciar a mis sueños, a mi vida que diseñé en ésta ciudad.
- Entonces, me estás diciendo que voy a afrontar esta responsabilidad yo solo? Que esto, es un adiós?
- De ti depende querer pensar por ti o pensar por los dos.
- No lo hagas más difícil. No me es fácil hacerlo y mucho menos sino estás tú.
Allison se levantó del banco frustada y se marchó a casa medio llorando.
Charlie, acongojado, decidió quedarse pensado sobre que sería mejor, si sus sueños o estar con la chica que daría todo por él.
Entrada la tarde, ninguno se atrevía a llamar al otro.
A ella le podia el orgullo y a él... a él el hambre de éxitos.
Finalmente acabó por ceder Allison y se dignó a llamarle.
Él dejó que sonara un par de veces, para que no se notara que estaba muy desesperado.
- Hola.- dijo ella con voy ténue -. Siento haberme puesto así, tengo que mirar menos por mi y más por los demás.
- No pasa nada Ally, si en verdad te entiendo, pero sé que es lo que tengo que hacer...
- Te comprendo y por eso te apoyaré -. dijo ella arrepentida. - No puedo dejar atrás mi vida.
- Entonces es un adiós definitivo -. dijo Charlie entre suspiros.
- Al menos, déjame que me despida de ti. Hemos pasado muchos buenos momentos estos últimos años.Mañana cogeré un tren hacia Iowa, espero que puedas venir a despedirte.
Lo que parecia que podría durar muchos años, acabó por la codicia de querer tener éxitos en la vida.
Pero, si no hubiera sido así, Charlie se hubiera notado cohibido de por vida.
Capítulo 3 "La dura despedida"
Trás una noche sin poder dormir, a Charlie se le notaba a la legua que estaba muy deprimido, ya que la única persona en la que podía confiar le había fallado.
Se levantó destrozado de la cama, tenía la sensación de que no le habia servido de nada haberse acostado la noche anterior. Se dirigió al baño para lavarse la car. Su madre se percató del agobio que tenía Charlie y decidió preguntarle:
- Hijo, tienes mala cara. ¿Te pasa algo?-. dijo la madre preocupada.
- Nada mamá. Parece que la beca de Propter no me va a hacer tanta ilusión...
- ¿Por que dices eso? ¿Ha pasado algo?
- Allyson no quiere venirse conmigo a Iowa. Después de todos los buenos momentos que hemos pasado y ahora que la necesito más que nunca, me falla.
- Tienes que entenderla. No puede dejar a sus familiares y amigos aquí y irse sin más.
- Lo sé, pero es una situación que me entristece.
Volvió a su habitación para vestirse y preparar su bolsa de viaje. Su tren salía en 2 horas y tenía que hacer algunas cosas antes de emprender el viaje.
Metió lo esencial: Mucha ropa interior, ropa de vestir, cepillo de dientes etc.
Su madre le había preparado un par de bocadillos para que pudiera tener algo para comer hoy.
Por otra parte, cogió sus ahorros y marchó al comedor a despedirse de su hermano Bob y de su padre.
- Os echaré mucho de menos familía...
- De vez en cuando iremos a visitarte.- dijeron su hermano y su padre al unisono.
- Cuídate mucho hijo.- dijo la madre.
Se acercó a cada uno y les dio un abrazo muy fuerte.
- Espero volver pronto. Escribiré todos los días, lo prometo -. dijo Charlie, y en un leve movimiento, abandonó la casa cerrando la puerta.
- Será meses dificiles sin él.- dijo Bob triste.
- Y que lo digas, hijo... y que lo digas.-
En casa de Allyson reinaba la tranquilidad. Ella sabía que Charlie se iba esa misma mañana, se lo dijo el día anterior mientras habían estado conversando. Pero el orgullo le negaba la capacidad de no ir a despedirse.
En el último momento, hizo un par de llamadas y reunió a los amigos para que fueran a la estación de tren a despedirse todos juntos.
- Hay que recordarle que por algo somos sus amigos.- dijo Allyson animada.
Charlie llegó con 45 minutos de antelación. Compró una revista de un quiosco cercano y la ojeó sentado en un banco.
Al cabo de un rato, cuando vio que su tren se adelantaba 30 minutos, se levantó y marcho hacía su vía.
Abstraído, pudo escuchar que sus amigos le gritaban desde la entrada: ¡ESPERA!
Dio media vuelta, y asombrado, corrió a abrazarlos uno a uno.
- Sabía que no me defraudaríais, sois los mejores.
- El mérito no es nuestro, es de ella...
Se apartaron, y allí estaba Allison, con un papel en la mano.
Se acercó, se abrazaron y se pusieron a hablar.
Sin apenas tiempo de mucha conversación, Charlie escuchó que su tren ya estaba apunto de marcharse.
Allyson le dijo al oído:
- Lee el papel cuando estés de camino. Te quiero.
Corrió, subió al tren y se sentó al lado de la ventana para hacer las últimas despedidas.
Cogió el papel y lo leyó.
El papel decía: "Nunca te olvidaré"
Se levantó destrozado de la cama, tenía la sensación de que no le habia servido de nada haberse acostado la noche anterior. Se dirigió al baño para lavarse la car. Su madre se percató del agobio que tenía Charlie y decidió preguntarle:
- Hijo, tienes mala cara. ¿Te pasa algo?-. dijo la madre preocupada.
- Nada mamá. Parece que la beca de Propter no me va a hacer tanta ilusión...
- ¿Por que dices eso? ¿Ha pasado algo?
- Allyson no quiere venirse conmigo a Iowa. Después de todos los buenos momentos que hemos pasado y ahora que la necesito más que nunca, me falla.
- Tienes que entenderla. No puede dejar a sus familiares y amigos aquí y irse sin más.
- Lo sé, pero es una situación que me entristece.
Volvió a su habitación para vestirse y preparar su bolsa de viaje. Su tren salía en 2 horas y tenía que hacer algunas cosas antes de emprender el viaje.
Metió lo esencial: Mucha ropa interior, ropa de vestir, cepillo de dientes etc.
Su madre le había preparado un par de bocadillos para que pudiera tener algo para comer hoy.
Por otra parte, cogió sus ahorros y marchó al comedor a despedirse de su hermano Bob y de su padre.
- Os echaré mucho de menos familía...
- De vez en cuando iremos a visitarte.- dijeron su hermano y su padre al unisono.
- Cuídate mucho hijo.- dijo la madre.
Se acercó a cada uno y les dio un abrazo muy fuerte.
- Espero volver pronto. Escribiré todos los días, lo prometo -. dijo Charlie, y en un leve movimiento, abandonó la casa cerrando la puerta.
- Será meses dificiles sin él.- dijo Bob triste.
- Y que lo digas, hijo... y que lo digas.-
En casa de Allyson reinaba la tranquilidad. Ella sabía que Charlie se iba esa misma mañana, se lo dijo el día anterior mientras habían estado conversando. Pero el orgullo le negaba la capacidad de no ir a despedirse.
En el último momento, hizo un par de llamadas y reunió a los amigos para que fueran a la estación de tren a despedirse todos juntos.
- Hay que recordarle que por algo somos sus amigos.- dijo Allyson animada.
Charlie llegó con 45 minutos de antelación. Compró una revista de un quiosco cercano y la ojeó sentado en un banco.
Al cabo de un rato, cuando vio que su tren se adelantaba 30 minutos, se levantó y marcho hacía su vía.
Abstraído, pudo escuchar que sus amigos le gritaban desde la entrada: ¡ESPERA!
Dio media vuelta, y asombrado, corrió a abrazarlos uno a uno.
- Sabía que no me defraudaríais, sois los mejores.
- El mérito no es nuestro, es de ella...
Se apartaron, y allí estaba Allison, con un papel en la mano.
Se acercó, se abrazaron y se pusieron a hablar.
Sin apenas tiempo de mucha conversación, Charlie escuchó que su tren ya estaba apunto de marcharse.
Allyson le dijo al oído:
- Lee el papel cuando estés de camino. Te quiero.
Corrió, subió al tren y se sentó al lado de la ventana para hacer las últimas despedidas.
Cogió el papel y lo leyó.
El papel decía: "Nunca te olvidaré"
Capítulo 4 "Empezando desde cero"
El trayecto de nuestro joven protagonista hasta Iowa fue cansado, pues tardó cerca de 2 horas en llegar. Había tenido tanta hambre, que se comió los dos bocadillos al poco tiempo de trayecto.
Una vez allí, anduvo un poco perdido, ya que era un estado nuevo para él. Suspiró y caminó hacia su apartamento. Era de un compañero suyo que se lo dejaba hasta que pudiera permitirse algo mejor. No era gran cosa, pero para salir del bache estaba bien.
Llegó a los 15 minutos después de caminar a una velocidad un tanto acelerada.
Abrió la puerta con la llave y dejó caer la mochila encima de una silla que había cerca de ésta.
Se acercó a la cama y se tumbó. Estaba muy cansado del viaje y sólo quería que ese día acabará lo antes podible.
Se despertó después de un largo sueño, y lo primero que pensó una vez levantado, fue en bajar al supermercado a comprar algo de comida. No sabía muy bien donde localizar un, así que seguramente tendría que investigar un poco antes
Cogió las llaves y algo de dinero y marcho hacia la busqueda.
Estaba hambriento. No podía demorarse mucho, así que iba con paso ligero.
Giró la esquina una vez salió del portal y pudo observar un supermercado llamado Erosk. Entró y todo lo que vio queria comprarlo, pero se tenía que ceñir a cosas básicas, pues no había nada en el apartamento y tenía que abastecerse por un par de días.
Mientras compraba, no podía quitarse de la cabeza el papel que le dio esa misma mañana Allison.
- ¿Que quería decir con que nunca me olvidará? ¿Que aun estando lejos, me va a seguir queriendo?
No queria reconcomerse por dentro. Acabó de coger las últimas cosas que tenia en mente y fue rápidamente a la caja.
Tuvo que decidir si ir a la caja rápido, o hacer cola detrás de tanto desconocido. Acercándose a la caja pudo leer:
"Solamente pasar por aquí con una compra no superior a 15 productos"
Charlie se puso a contar cuantos productos tenía en la cesta, y para su mala suerte, llevaba 17, puesto que le tocó hacer cola.
Se acercó y pudo ver que había una señora, un poco mayor que tardaba mucho en irse. Se había puesto a hablar con la cajera y no avanzaba.
Charlie, nervioso por aquella situación, gritó:
- ¿Podrían dejar la charla para otra ocasión? Hay gente esperando.- dijo él cabreado.
La señora le miró despectivamente y se marchó. Desde entonces la cola fluía.
Tras 10 minutos de espera, era el turno de Charlie.
- Serán 15,40 si es tan amable-. dijo la cajera con voz de monótona.
Charlie sacó de su bolsillo un billete de 20, esperó a que le dieran las vueltas y abandonó el supermercado en una milésima de segundo.
Una vez en la calle, observó la venta de un piso cerca de donde estaba alojado él, adjuntando un número de teléfono. Anotó en su lista de contactos del movíl, y al girarse para dirigirse a su casa, se chocó con una chica, perdió el equilibrio y, finalmente, se le cayeron las bolsas al suelo.
La chica preocupada dijó avergonzada, le miró y dijo:
- Perdona, te ayudo a recogerlo.
- Nada, tranquila, soy nuevo aquí y ando un tanto desorientado.
- También es culpa mia, por no mirar por donde voy.
De repente, sus miradas se cruzaron y ambos se reconocieron.
- ¿Chris?-. dijo él dubitativo.
- ¿Charlie? No puede ser... ¿Eres tú de verdad?
- El mismo. Hacía 4 años que no nos veíamos, ¿Desde cuándo vives aquí?
- No hace mucho. Trasladaron a mi padre hace un mes y nos vinimos a vivir aquí con él mi madre y yo. ¿Y tú? ¿Qué te trae tan lejos de casa?
- Me han concedido una beca en el instituo Propter y he venido a aprovecharla.
- La beca Propter? Esa que todos los adolescentes ansian alcanzar? Guau, me alegro mucho, espero que te vaya bien. Siento irme asi tan deprisa pero tengo un poco de prisa. Si algún día te aburres, llámame.
- Lo haré. Aún guardo tu numero.
- Vale. Cuídate.
Ansioso por que ya no era un completo desconocido en la ciudad, cogió las bolsas y se marchó.
Charlie llegó a casa pocos minutos después de haber tenido aquel reencuentro.
- Cuando esté un poco mas instalado, la llamaré-. pensó. Quizás pueda ayudarme a sociabilizarme en este lugar...
Una vez allí, anduvo un poco perdido, ya que era un estado nuevo para él. Suspiró y caminó hacia su apartamento. Era de un compañero suyo que se lo dejaba hasta que pudiera permitirse algo mejor. No era gran cosa, pero para salir del bache estaba bien.
Llegó a los 15 minutos después de caminar a una velocidad un tanto acelerada.
Abrió la puerta con la llave y dejó caer la mochila encima de una silla que había cerca de ésta.
Se acercó a la cama y se tumbó. Estaba muy cansado del viaje y sólo quería que ese día acabará lo antes podible.
Se despertó después de un largo sueño, y lo primero que pensó una vez levantado, fue en bajar al supermercado a comprar algo de comida. No sabía muy bien donde localizar un, así que seguramente tendría que investigar un poco antes
Cogió las llaves y algo de dinero y marcho hacia la busqueda.
Estaba hambriento. No podía demorarse mucho, así que iba con paso ligero.
Giró la esquina una vez salió del portal y pudo observar un supermercado llamado Erosk. Entró y todo lo que vio queria comprarlo, pero se tenía que ceñir a cosas básicas, pues no había nada en el apartamento y tenía que abastecerse por un par de días.
Mientras compraba, no podía quitarse de la cabeza el papel que le dio esa misma mañana Allison.
- ¿Que quería decir con que nunca me olvidará? ¿Que aun estando lejos, me va a seguir queriendo?
No queria reconcomerse por dentro. Acabó de coger las últimas cosas que tenia en mente y fue rápidamente a la caja.
Tuvo que decidir si ir a la caja rápido, o hacer cola detrás de tanto desconocido. Acercándose a la caja pudo leer:
"Solamente pasar por aquí con una compra no superior a 15 productos"
Charlie se puso a contar cuantos productos tenía en la cesta, y para su mala suerte, llevaba 17, puesto que le tocó hacer cola.
Se acercó y pudo ver que había una señora, un poco mayor que tardaba mucho en irse. Se había puesto a hablar con la cajera y no avanzaba.
Charlie, nervioso por aquella situación, gritó:
- ¿Podrían dejar la charla para otra ocasión? Hay gente esperando.- dijo él cabreado.
La señora le miró despectivamente y se marchó. Desde entonces la cola fluía.
Tras 10 minutos de espera, era el turno de Charlie.
- Serán 15,40 si es tan amable-. dijo la cajera con voz de monótona.
Charlie sacó de su bolsillo un billete de 20, esperó a que le dieran las vueltas y abandonó el supermercado en una milésima de segundo.
Una vez en la calle, observó la venta de un piso cerca de donde estaba alojado él, adjuntando un número de teléfono. Anotó en su lista de contactos del movíl, y al girarse para dirigirse a su casa, se chocó con una chica, perdió el equilibrio y, finalmente, se le cayeron las bolsas al suelo.
La chica preocupada dijó avergonzada, le miró y dijo:
- Perdona, te ayudo a recogerlo.
- Nada, tranquila, soy nuevo aquí y ando un tanto desorientado.
- También es culpa mia, por no mirar por donde voy.
De repente, sus miradas se cruzaron y ambos se reconocieron.
- ¿Chris?-. dijo él dubitativo.
- ¿Charlie? No puede ser... ¿Eres tú de verdad?
- El mismo. Hacía 4 años que no nos veíamos, ¿Desde cuándo vives aquí?
- No hace mucho. Trasladaron a mi padre hace un mes y nos vinimos a vivir aquí con él mi madre y yo. ¿Y tú? ¿Qué te trae tan lejos de casa?
- Me han concedido una beca en el instituo Propter y he venido a aprovecharla.
- La beca Propter? Esa que todos los adolescentes ansian alcanzar? Guau, me alegro mucho, espero que te vaya bien. Siento irme asi tan deprisa pero tengo un poco de prisa. Si algún día te aburres, llámame.
- Lo haré. Aún guardo tu numero.
- Vale. Cuídate.
Ansioso por que ya no era un completo desconocido en la ciudad, cogió las bolsas y se marchó.
Charlie llegó a casa pocos minutos después de haber tenido aquel reencuentro.
- Cuando esté un poco mas instalado, la llamaré-. pensó. Quizás pueda ayudarme a sociabilizarme en este lugar...
Capítulo 5 "Amores de antaño"
Sacó los alimentos de las bolsas y se puso a cocinar.
No era lo que se llama un manitas en la cocina, pero no se le daba mal.
Cogió una sartén y algunos ingredientes y se preparó un plato del agrado de cualquiera.
Durante la cena, no pudo borrar de su mente la imagen de su recién encontrada amiga, Chris.
Estuvo enamorado de ella antes de conocer a Allyson, y después de haber acabado la relación con ella, no descarta intentar algo con Chris.
- Olvidar a Allyson no va a ser nada fácil.- pensó
Pero tendría que jugar bien sus cartas, han estado muchos años sin verse y sin hablar y no será fácil acercarse otra vez a ella.
Acabó de cenar, recogió el plato y se dejó caer en el sofá para pensar sobre que era lo más razonable para hacer, si olvidar a Allison e intentar algo con Chris, o si ser fiel a Alli.
No tardó mucho en irse a dormir, prefería descansar y mañana tener las ideas más claras.
A la mañana siguiente, le costó mucho levantarse. Parecía que no hubiera dormido nada. Fue al baño y se dio una ducha de agua fría. Le daba igual que estubiera fría, quería espabilarse a la mayor brevedad posible.
Se dirigió a su habitación una vez duchado y decidió llamar a Chris para quedar con ella y que le enseñara un poco la ciudad.
Pero antes decidió ordenar un poco el apartamento y dejarlo a su gusto. Había pocos adornos que colocar y los muebles, aparentemente era escasos, así que se puso manos a la obra.
Una vez acabó de ordenar y finalizó su fase de instalación, pensó que era una buena idea llamar a Chris.
Saltó el contestador y Charlie decidió dejar un mensaje:
- Hola Chris, llamaba por si querías que quedáramos ésta tarde para tomar algo y ponernos al día. No se muy bien que hacer en ésta ciudad y querría que me dieras algún consejo. Espero que me devuelvas la llamada. Un beso.
Colgó y marchó para acabar de vestirse.
Miró el reloj y comprobó que hora era. Era más de medio día y decidió ir preparando la comida.
Poco después de empezar a cocinar, escuchó que alguien le llamaba al móvil. Era Chris.
- Hola Charlie, he escuchado el mensaje que me has mandado. Claro que me gustaría quedar contigo ésta tarde y darte algún truquito-. reía ella.
- Perfecto, ¿Te viene bien a las 6?
- Claro, ¿Dónde quieres quedar?
- Quedamos en la calle Mackenrow, en un pequeño bar llamado "La Quinta Avenida", ¿Lo conoces?
- Claro, es dónde suelo quedar con mis amigas. Allí nos vemos entonces. Cuídate.
- Adiós Chris, cuídate.
Colgó él casi al momento.
Pensaba que podía ser una oportunidad importante parar acercarse a Chris, pero eso lo decidiría el destino.
No era lo que se llama un manitas en la cocina, pero no se le daba mal.
Cogió una sartén y algunos ingredientes y se preparó un plato del agrado de cualquiera.
Durante la cena, no pudo borrar de su mente la imagen de su recién encontrada amiga, Chris.
Estuvo enamorado de ella antes de conocer a Allyson, y después de haber acabado la relación con ella, no descarta intentar algo con Chris.
- Olvidar a Allyson no va a ser nada fácil.- pensó
Pero tendría que jugar bien sus cartas, han estado muchos años sin verse y sin hablar y no será fácil acercarse otra vez a ella.
Acabó de cenar, recogió el plato y se dejó caer en el sofá para pensar sobre que era lo más razonable para hacer, si olvidar a Allison e intentar algo con Chris, o si ser fiel a Alli.
No tardó mucho en irse a dormir, prefería descansar y mañana tener las ideas más claras.
A la mañana siguiente, le costó mucho levantarse. Parecía que no hubiera dormido nada. Fue al baño y se dio una ducha de agua fría. Le daba igual que estubiera fría, quería espabilarse a la mayor brevedad posible.
Se dirigió a su habitación una vez duchado y decidió llamar a Chris para quedar con ella y que le enseñara un poco la ciudad.
Pero antes decidió ordenar un poco el apartamento y dejarlo a su gusto. Había pocos adornos que colocar y los muebles, aparentemente era escasos, así que se puso manos a la obra.
Una vez acabó de ordenar y finalizó su fase de instalación, pensó que era una buena idea llamar a Chris.
Saltó el contestador y Charlie decidió dejar un mensaje:
- Hola Chris, llamaba por si querías que quedáramos ésta tarde para tomar algo y ponernos al día. No se muy bien que hacer en ésta ciudad y querría que me dieras algún consejo. Espero que me devuelvas la llamada. Un beso.
Colgó y marchó para acabar de vestirse.
Miró el reloj y comprobó que hora era. Era más de medio día y decidió ir preparando la comida.
Poco después de empezar a cocinar, escuchó que alguien le llamaba al móvil. Era Chris.
- Hola Charlie, he escuchado el mensaje que me has mandado. Claro que me gustaría quedar contigo ésta tarde y darte algún truquito-. reía ella.
- Perfecto, ¿Te viene bien a las 6?
- Claro, ¿Dónde quieres quedar?
- Quedamos en la calle Mackenrow, en un pequeño bar llamado "La Quinta Avenida", ¿Lo conoces?
- Claro, es dónde suelo quedar con mis amigas. Allí nos vemos entonces. Cuídate.
- Adiós Chris, cuídate.
Colgó él casi al momento.
Pensaba que podía ser una oportunidad importante parar acercarse a Chris, pero eso lo decidiría el destino.
Capítulo 6 "La cita"
Charlie tenía que apurarse si quería llegar a la cita con su amiga. Debía afeitarse, ordenar el cuarto y vestirse antes de salir de casa, ya que sólo le separaba un par de horas del encuentro.
Corrió hacía el baño y se puso en marcha. Siempre había sido muy lento para afeitarse y casi siempre, acababa cortándose. Pero ésta vez fue diferente. No lo hizo.
Se dirigió a la habitación y se vistió lo mas rápido posible. La ropa que llevaba antes no la consideraba la esta esta ocasión, así que optó por algo más formal.
Por último, ordenó el cuarto, cogió algo de dinero, las llaves y marchó hacia "La Quinta Avenida".
Chris, en cambio, empezó a arreglarse después.
Se puso un vestido que se había comprado la semana pasada. No tenía planeado ponerselo aún, pero no le pareció mala idea. Quería dar una buena sensación a Charlie y no la dudó dos veces. Se puso los tacones que se ponía para las fiestas y marchó hacia la calle.
El primero en llegar fue Charlie, decidió pasar dentro y buscar una mesa para dos. La divisó al fondo. Se abrió paso entre la gente y llegó a la mesa.
5 minutos más tarde llegó Chris. Entró directamente, echó un vistazo al interior del bar y vio a Charlie al fondo.
Se apresuró para saludarlo:
- Hola charlie, siento la demora. He tenido algunos problemas en casa-. dijo ella con una pequeña mentira.
- Tranquila, no pasa nada. Lo importante es que hayas venido.
Chris sonrió.
- Bueno, ¿Qué hace uno para no aburrirse en esta ciudad?
- Pues verás, si quieres podemos ir al cine que han sacado una película que igual nos puede gustar.
- ¿Es una cita?-. dijo el soriente.
- Depende cómo te lo tomes-. reía ella. Podríamos haber quedado directamente allí si lo hubiera sabido-. dijo en un tono borde.
- Jaja, ya te lo compensaré más adelante-. le dijo sin apenas verguenza.
Se levantaron los dos y abandonaron el bar.
- ¿Y bien, por dónde vamos?-. dijo él un poco desorientado.
- Aquí al lado, enseguida llegamos.
Charlie cogió su chaqueta y se la colocó en los hombros. Dijo con voz ténue:
- Toma, que empieza a hacer un poco de frío.
Ella se giró y le plantó un beso en la mejilla acompañado de una sonrisa.
Se pusieron rumbo al cine, cosa que no les llevó mucho tiempo.
Se acercaron a la taquilla y dijo ella desmostrando quien tenía las ideas claras:
- Dos para "Érase una vez".
- Aquí tiene. Serán 12,80.
Chris sacó su monedero y pagó. Charlie cogió las entradas y ambos entraron.
Se acercaron a la barra a comprar un par de bebidas y algo de comer.
- ¿Sabes de qué trata? .- preguntó Charlie espectante.
- Es un cuento ambientado a una historia real muy parecida a lo que nos pasó el otro día.
- ¿Te refieres al reencuentro?
- Exacto, son dos amigos que en su niñez se alejan y a la edad de la adolescencia se reencuentran.
- Shhh, no me desveles lo ineteresante.- dijo Charlie sonríendo
Chris sonrió.
- ¡Qué empieza!.- dijo ella emocionada.
Ambos callaron y prestaron atención a la película.
A las dos horas, salieron del cine.
- Me ha encantado-. dijo Chris eufórica. ¿Y a ti?
- Ha estado bien-. dijo él tímidamente.
Él la cogió de la mano y la acompañó hasta su casa.
- Me ha gustado mucho quedar contigo esta tarde-. dijo él sinceramente.
- A mi también me ha gustado. A estado bien el reencuentro, ¿no crees?
- Claro. Ya sabes que estoy por aquí, si quieres quedar otro día llamame.- dijo él muy decidido.
- Estoy muy segura de que lo haré.
Tras dejarla en casa Charlie partió dirección su apartamento.
No había cenado y apenas había comido en el cine, así que decidió abrir la nevera y llevarse a la boca lo primero que encontrara en ella. Vio un bote de mantequilla de cacahuete.
Se preparó un emparedado bien grande y se marchó a la cama.
Estaba feliz. Había pasado un buen día.
Corrió hacía el baño y se puso en marcha. Siempre había sido muy lento para afeitarse y casi siempre, acababa cortándose. Pero ésta vez fue diferente. No lo hizo.
Se dirigió a la habitación y se vistió lo mas rápido posible. La ropa que llevaba antes no la consideraba la esta esta ocasión, así que optó por algo más formal.
Por último, ordenó el cuarto, cogió algo de dinero, las llaves y marchó hacia "La Quinta Avenida".
Chris, en cambio, empezó a arreglarse después.
Se puso un vestido que se había comprado la semana pasada. No tenía planeado ponerselo aún, pero no le pareció mala idea. Quería dar una buena sensación a Charlie y no la dudó dos veces. Se puso los tacones que se ponía para las fiestas y marchó hacia la calle.
El primero en llegar fue Charlie, decidió pasar dentro y buscar una mesa para dos. La divisó al fondo. Se abrió paso entre la gente y llegó a la mesa.
5 minutos más tarde llegó Chris. Entró directamente, echó un vistazo al interior del bar y vio a Charlie al fondo.
Se apresuró para saludarlo:
- Hola charlie, siento la demora. He tenido algunos problemas en casa-. dijo ella con una pequeña mentira.
- Tranquila, no pasa nada. Lo importante es que hayas venido.
Chris sonrió.
- Bueno, ¿Qué hace uno para no aburrirse en esta ciudad?
- Pues verás, si quieres podemos ir al cine que han sacado una película que igual nos puede gustar.
- ¿Es una cita?-. dijo el soriente.
- Depende cómo te lo tomes-. reía ella. Podríamos haber quedado directamente allí si lo hubiera sabido-. dijo en un tono borde.
- Jaja, ya te lo compensaré más adelante-. le dijo sin apenas verguenza.
Se levantaron los dos y abandonaron el bar.
- ¿Y bien, por dónde vamos?-. dijo él un poco desorientado.
- Aquí al lado, enseguida llegamos.
Charlie cogió su chaqueta y se la colocó en los hombros. Dijo con voz ténue:
- Toma, que empieza a hacer un poco de frío.
Ella se giró y le plantó un beso en la mejilla acompañado de una sonrisa.
Se pusieron rumbo al cine, cosa que no les llevó mucho tiempo.
Se acercaron a la taquilla y dijo ella desmostrando quien tenía las ideas claras:
- Dos para "Érase una vez".
- Aquí tiene. Serán 12,80.
Chris sacó su monedero y pagó. Charlie cogió las entradas y ambos entraron.
Se acercaron a la barra a comprar un par de bebidas y algo de comer.
- ¿Sabes de qué trata? .- preguntó Charlie espectante.
- Es un cuento ambientado a una historia real muy parecida a lo que nos pasó el otro día.
- ¿Te refieres al reencuentro?
- Exacto, son dos amigos que en su niñez se alejan y a la edad de la adolescencia se reencuentran.
- Shhh, no me desveles lo ineteresante.- dijo Charlie sonríendo
Chris sonrió.
- ¡Qué empieza!.- dijo ella emocionada.
Ambos callaron y prestaron atención a la película.
A las dos horas, salieron del cine.
- Me ha encantado-. dijo Chris eufórica. ¿Y a ti?
- Ha estado bien-. dijo él tímidamente.
Él la cogió de la mano y la acompañó hasta su casa.
- Me ha gustado mucho quedar contigo esta tarde-. dijo él sinceramente.
- A mi también me ha gustado. A estado bien el reencuentro, ¿no crees?
- Claro. Ya sabes que estoy por aquí, si quieres quedar otro día llamame.- dijo él muy decidido.
- Estoy muy segura de que lo haré.
Tras dejarla en casa Charlie partió dirección su apartamento.
No había cenado y apenas había comido en el cine, así que decidió abrir la nevera y llevarse a la boca lo primero que encontrara en ella. Vio un bote de mantequilla de cacahuete.
Se preparó un emparedado bien grande y se marchó a la cama.
Estaba feliz. Había pasado un buen día.
Capítulo 7 "Malas noticias"
Por la mañana, Charlie decidió encender la tele para mantenerse informado un poco de la actualidad.
Estaba desconectada, por que tuvo que ingeniarselas para conectarla. Estaban todos los cables desconectados y era un modelo de televisión que no había visto nunca.
Después de diez minutos intensos, lo consiguió. La encendió y puso las noticias.
Salía la mujer que decía:
- Ésta madrugada ha vuelto a atacar Edy Franccesco, cabo de la mafia y ex-convicto. Ésta vez los perjudicados han sido un matrimonio joven y una niña de 4 años. El FBI ha empezado una investigación más intensiva para captuar al asesino en serie. Con éstos, ya son 8 víctimas en un mes y se prevee que no pretende detenerse. Si alguien lo ha visto en los alrededores, por favor llamen al teléfono que aparece en pantalla...
- No puede ser. ¿Edy? Hacía mucho que no sabía nada de él y me entero de que es un asesino... ¿Qué le ha sucedido para acabar siendo ese tipo de persona? Espero no encontrarmelo en mi estancia aquí.
Asustado, apagó la tele y se preparó el desayuno.
Pretendía empezar la mañana con energía, así que se preparó un zumo de naranja natural y unas tostadas con mermelada y mantequilla.
Una vez acabó, cogió una chaqueta y abandonó el apartamento.
En la calle, apenas había gente. Se podía divisar algún coche que otro. Era un poco raro, pero miró el reloj y comprendía que huviera poca gente. Eran las 10 de la mañana de un Domingo.
Bajó los últimos escalones y se puso en marcha.
Llegó al quiosco y se fijo en algo un tanto peculiar.
Todos los periódicos de la ciudad tenia en portada al Asesino Edy Francesco y con encabezados del tipo "Edy, el terror de las calles" o "Edy vuelve a actuar".
Compró lo que solía comprar en su ciudad, la revista de coches, y siguió su camino.
Tenía que pasar por el banco a sacar algo de dinero, pero no sabía muy bien donde habría un cajero.
Se acerco a un vianante y le preguntó:
- Porfavor, ¿Me podría decir donde hay cajeros disponibles?
- Sí claro. En la siguiente calle tiene uno.
- Muchas gracias.
Andó hasta que lo encontró. Comprobó el saldo disponible y decidió sacar una pequeña cantidad.
Dio media vuelta y se fue a casa. Encontró un callejón y decidió atajar por ahí.
A pocos metros de adentrarse en aquella calle desolada, pudo observar que si entraba no estaría sólo.
No le importoó mucho y continuó andando.
A mitad de la calle, alguien le llamó. Él se giró y de repente le empujaron contra la pared.
- ¿Qué coño te pasa?-. dijo Charlie cabreado.
Su acompañante sacó una navaja e intentó atracarle.
- ¡Dame todo lo que lleves encima!
- No llevo nada de valor encima, lo juro.
- ¿Cómo que no? Si te acabo de ver que sacabas dinero del banco.
- No he sacado nada y si huviera sido así, no te lo daría-. dijo Charlie haciendose el héroe. - Un momento, ¿Eres Edy? ¿Edy Francesco?
- ¿Cómo sabes quien soy? ¿Acaso nos conocemos?-. cogió la navaja y le rajó la chaqueta.
- Te he visto en las noticias ésta mañana y sé quien eres por que fuimos amigos... soy Charlie, Charlie Patterson.
- No recuerdo a nadie con ese nombre.
- ¿De verdad has olvidado a un amigo de la infancia?
- No puede ser, ¿Eres tú de verdad?
De repente se escuchó una voz que gritaba en su dirección.
- Suéltalo mal nacido...
Edy echó a correr y desapareció en la oscuirdad del callejón.
Se acercó el hombre y le preguntó:
- ¿Estás bien?
- Sí por los pelos. Gracias.
Acompañó a Charlie hasta el final de la calle y se despidieron.
- Ten más cuidado la próxima vez.
Tomó rumbo hacia su apartamento y llegó en un instante.
Subió las escaleras hasta alcanzar su piso, sacó las llaves, abrió la puerta y la cerró.
Se apoyó de espaldas a la puerte susurrando:
- Casi no lo cuento...
Estaba desconectada, por que tuvo que ingeniarselas para conectarla. Estaban todos los cables desconectados y era un modelo de televisión que no había visto nunca.
Después de diez minutos intensos, lo consiguió. La encendió y puso las noticias.
Salía la mujer que decía:
- Ésta madrugada ha vuelto a atacar Edy Franccesco, cabo de la mafia y ex-convicto. Ésta vez los perjudicados han sido un matrimonio joven y una niña de 4 años. El FBI ha empezado una investigación más intensiva para captuar al asesino en serie. Con éstos, ya son 8 víctimas en un mes y se prevee que no pretende detenerse. Si alguien lo ha visto en los alrededores, por favor llamen al teléfono que aparece en pantalla...
- No puede ser. ¿Edy? Hacía mucho que no sabía nada de él y me entero de que es un asesino... ¿Qué le ha sucedido para acabar siendo ese tipo de persona? Espero no encontrarmelo en mi estancia aquí.
Asustado, apagó la tele y se preparó el desayuno.
Pretendía empezar la mañana con energía, así que se preparó un zumo de naranja natural y unas tostadas con mermelada y mantequilla.
Una vez acabó, cogió una chaqueta y abandonó el apartamento.
En la calle, apenas había gente. Se podía divisar algún coche que otro. Era un poco raro, pero miró el reloj y comprendía que huviera poca gente. Eran las 10 de la mañana de un Domingo.
Bajó los últimos escalones y se puso en marcha.
Llegó al quiosco y se fijo en algo un tanto peculiar.
Todos los periódicos de la ciudad tenia en portada al Asesino Edy Francesco y con encabezados del tipo "Edy, el terror de las calles" o "Edy vuelve a actuar".
Compró lo que solía comprar en su ciudad, la revista de coches, y siguió su camino.
Tenía que pasar por el banco a sacar algo de dinero, pero no sabía muy bien donde habría un cajero.
Se acerco a un vianante y le preguntó:
- Porfavor, ¿Me podría decir donde hay cajeros disponibles?
- Sí claro. En la siguiente calle tiene uno.
- Muchas gracias.
Andó hasta que lo encontró. Comprobó el saldo disponible y decidió sacar una pequeña cantidad.
Dio media vuelta y se fue a casa. Encontró un callejón y decidió atajar por ahí.
A pocos metros de adentrarse en aquella calle desolada, pudo observar que si entraba no estaría sólo.
No le importoó mucho y continuó andando.
A mitad de la calle, alguien le llamó. Él se giró y de repente le empujaron contra la pared.
- ¿Qué coño te pasa?-. dijo Charlie cabreado.
Su acompañante sacó una navaja e intentó atracarle.
- ¡Dame todo lo que lleves encima!
- No llevo nada de valor encima, lo juro.
- ¿Cómo que no? Si te acabo de ver que sacabas dinero del banco.
- No he sacado nada y si huviera sido así, no te lo daría-. dijo Charlie haciendose el héroe. - Un momento, ¿Eres Edy? ¿Edy Francesco?
- ¿Cómo sabes quien soy? ¿Acaso nos conocemos?-. cogió la navaja y le rajó la chaqueta.
- Te he visto en las noticias ésta mañana y sé quien eres por que fuimos amigos... soy Charlie, Charlie Patterson.
- No recuerdo a nadie con ese nombre.
- ¿De verdad has olvidado a un amigo de la infancia?
- No puede ser, ¿Eres tú de verdad?
De repente se escuchó una voz que gritaba en su dirección.
- Suéltalo mal nacido...
Edy echó a correr y desapareció en la oscuirdad del callejón.
Se acercó el hombre y le preguntó:
- ¿Estás bien?
- Sí por los pelos. Gracias.
Acompañó a Charlie hasta el final de la calle y se despidieron.
- Ten más cuidado la próxima vez.
Tomó rumbo hacia su apartamento y llegó en un instante.
Subió las escaleras hasta alcanzar su piso, sacó las llaves, abrió la puerta y la cerró.
Se apoyó de espaldas a la puerte susurrando:
- Casi no lo cuento...
Capítulo 8 "Desorientado"
Trás el susto que le había ocasionado el asesino que tanto atemorizaba las calles, Charlie se encontraba en un estado en el que no podía asimilar nada.
Se puso a pensar que si hubiera ido por el camino que había escogido al principio, no le hubiera sorprendido. Pero decidió tomar un atajo ¿Y para que? Lo que él pensaba que podía ser un camino más corto para llegar antes a su casa, se convirtió en un momento de sofocación para nuestro protagonista.
- Ha faltado muy poco -. balbuceaba tumbado en su cama. Después de todo lo que me ha pasado en esta vida, aún no he escarmentado.
No tenía apetito, no tenía ganas de hacer nada, solo de dormir y de que el día de mañana fuera algo mejor, aun que no lo pensaba muy convencido. Empezaba su curso en aquella misteriosa ciudad.
Madrugó un tanto más de lo normal. Le temblaban las piernas. De pensar que tenía que volver a salir a la calle, se le venía el mundo encima.
Respiró hondo, preparó el bocadillo para almozar y tomó rumbo hacía la puerta.
No le fue fácil tomar el primer paso, pero una vez recapacitado el por que había viajado hasta ahí, le dio el pequeño empujón que necesitaba.
Bajo escalón a escalón tímidamente.
Cuando llegó abajo, miró en ambas direcciones para ver si había algo de que preocuparse.
Pensó que podría ser mala suerte lo que le pasó el día anterior, se armó de valor y marchó hacia el instituto.
Pero lo que no sabía es que se lo iba a encontrar antes de lo previsto...
Se puso a pensar que si hubiera ido por el camino que había escogido al principio, no le hubiera sorprendido. Pero decidió tomar un atajo ¿Y para que? Lo que él pensaba que podía ser un camino más corto para llegar antes a su casa, se convirtió en un momento de sofocación para nuestro protagonista.
- Ha faltado muy poco -. balbuceaba tumbado en su cama. Después de todo lo que me ha pasado en esta vida, aún no he escarmentado.
No tenía apetito, no tenía ganas de hacer nada, solo de dormir y de que el día de mañana fuera algo mejor, aun que no lo pensaba muy convencido. Empezaba su curso en aquella misteriosa ciudad.
Madrugó un tanto más de lo normal. Le temblaban las piernas. De pensar que tenía que volver a salir a la calle, se le venía el mundo encima.
Respiró hondo, preparó el bocadillo para almozar y tomó rumbo hacía la puerta.
No le fue fácil tomar el primer paso, pero una vez recapacitado el por que había viajado hasta ahí, le dio el pequeño empujón que necesitaba.
Bajo escalón a escalón tímidamente.
Cuando llegó abajo, miró en ambas direcciones para ver si había algo de que preocuparse.
Pensó que podría ser mala suerte lo que le pasó el día anterior, se armó de valor y marchó hacia el instituto.
Pero lo que no sabía es que se lo iba a encontrar antes de lo previsto...
Capítulo 9 "Sobresalto"
Una vez llegó al instituto, no pensaba encontrarse con Chris, pero la pudo visualizar al lado de un árbol con un grupo de amigas.
Charlie pensó en acercarse a saludar, pero prefirió darle una sorpresa. Rodeó el árbol donde estaba apoyada y le puso las manos en los ojos.
- ¿Quien soy? -. dijo con tono serio para que no se notase que era él.
- No estoy para bromas Albert...
- Como que Albert -. dijo Charlie ríendo.
Ella un tanto desconcertada, se dio la vuelta y sorprendida dijo:
- Charlieee, ¿Cómo tú por aquí?
- Estudio aquí -. dijo serio.
- No me dijiste nada, mala persona -. dijo borde.
- Es que quería que fuera una sorpresa.
- ¿Y que tal todo?
Se quedaron un rato hablando, abstraidos por la conversación.
En otra parte del patio, Edy Francesco acechaba sigilosamente buscando quien podría ser su próxima víctima.
Miró a un lado y a otro, pero nadie le llamaba la atención.
De repente, su mirada se detuvo y vio en el otro extremo a Charlie, que mantenía una charla con una chica.
- Parece que ya tenemos ganador -. dijo Edy mofandose.
Charlie miró el reloj y se fijó que casi se le pasaba la hora. Se despidió de Chris rápidamente y se fue corriendo al interior del instituto.
No tenía muy claro que clase era. No había mirado el folleto informativo que le habían dado a la entrada y iba un poco desubicado.
Se acercó a un panel informativo y lo leyó detenidamente.
"Alumnos nuevos acudan al salón de actos para la presentación de este año"
Sin pensarselo dos veces, se puso en marcha hacia allí.
Una vez llegó, abrió la puerta, se dirigió al final de la sala y tomó asiento. Bajo la mirada del director, se sintió cohibido, así que dijo entre susurros:
- No volverá a pasar.
A punto de acabar la charla, Charlie pudo observar por la ventana que Edy Francesco estaba sentado en un banco del patio. Estre sofocos pensó:
-Tengo que hablar con él. Necesito saber por que ha acabado así...
Charlie pensó en acercarse a saludar, pero prefirió darle una sorpresa. Rodeó el árbol donde estaba apoyada y le puso las manos en los ojos.
- ¿Quien soy? -. dijo con tono serio para que no se notase que era él.
- No estoy para bromas Albert...
- Como que Albert -. dijo Charlie ríendo.
Ella un tanto desconcertada, se dio la vuelta y sorprendida dijo:
- Charlieee, ¿Cómo tú por aquí?
- Estudio aquí -. dijo serio.
- No me dijiste nada, mala persona -. dijo borde.
- Es que quería que fuera una sorpresa.
- ¿Y que tal todo?
Se quedaron un rato hablando, abstraidos por la conversación.
En otra parte del patio, Edy Francesco acechaba sigilosamente buscando quien podría ser su próxima víctima.
Miró a un lado y a otro, pero nadie le llamaba la atención.
De repente, su mirada se detuvo y vio en el otro extremo a Charlie, que mantenía una charla con una chica.
- Parece que ya tenemos ganador -. dijo Edy mofandose.
Charlie miró el reloj y se fijó que casi se le pasaba la hora. Se despidió de Chris rápidamente y se fue corriendo al interior del instituto.
No tenía muy claro que clase era. No había mirado el folleto informativo que le habían dado a la entrada y iba un poco desubicado.
Se acercó a un panel informativo y lo leyó detenidamente.
"Alumnos nuevos acudan al salón de actos para la presentación de este año"
Sin pensarselo dos veces, se puso en marcha hacia allí.
Una vez llegó, abrió la puerta, se dirigió al final de la sala y tomó asiento. Bajo la mirada del director, se sintió cohibido, así que dijo entre susurros:
- No volverá a pasar.
A punto de acabar la charla, Charlie pudo observar por la ventana que Edy Francesco estaba sentado en un banco del patio. Estre sofocos pensó:
-Tengo que hablar con él. Necesito saber por que ha acabado así...
Capítulo 10 "La conversación"
Charlie se apresuró a bajar al patio para entablar dicha conversación con Edy.
Bajando las escaleras principales, lo visualizó al final del patio y con un grito llamó su atención.
Se alejaron ambos del instituto y fueron a un callejón poco transitado.
- Hola Charlie.
- Edy, tenemos que hablar... ¿Como has acabado así?
- ¿A qué te refieres con acabar así?
- ¿Cómo te has convertido en el delincuente más buscado de la ciudad?
- ¿Enserio quieres saberlo?
- Sí.
- Pues allá voy. Todo empezó hará más o menos 2 años. Estaba con mi hermano pequeño en el barrio del Sur. Estabamos jugando en el parque. Mi madre nos decía que no fueramos por allí, que era un lugar peligroso. Pero no le hicimos caso. Timmy subía y bajaba por el columpio una y otra vez y yo le ayudaba. De repente, escuchamos un disparo. Los dos nos asustamos, no sabiamos que hacer. Sin apenas poder asimilar el primer disparo, llegó el segundo, esta vez más cerca que el anterior. Cogí a Timmy de la mano y echamos a correr. Me paré un momento, un jodido momento. Puede ver que era una guerra de bandas. Fue involuntario. No quería pararme. Sin poder reaccionar, Timmy se soltó de mi mano y echó a correr de miedo. Un sicario lo confundió con un enemigo y disparó a través de un cristal... Sangraba mucho, demasiado. En un último acto desesperado, corrí hacia su posición y lo cogí en brazos. De fonde se podía escuchar: "¿Pero qué has hecho? Has matado a un niño... Se ha complicado mucho esto..." Sabía que no iba a salir mi hermano de esta. Era un niño y perdía mucha sangre. El único culpable aquel día fui yo. No tuve que soltarlo de la mano ni tuvimos que estar allí. No me lo perdonaré nunca.
Dos semanas después, me enteré quienes se disputaban aquel terreno. Los Croksixs contra Los Zundels. Uno de la banda de los Zundels fue el que mató a mi hermano. Así que indagué un poco y averigué donde podía encontrar la banda Croksix.
No estaba lejos del lugar del tiroteo, a dos manzanas. Fui andando y en un cuarto de hora llegué.
Todos me miraban raro. Mi argumento fue que quería entrar en su banda. Me abrieron la puerta y salió el que parecía el jefe. Me dijo: "¿Has pensado bien lo que vas a hacer? eres un crio, ¿Vas a joderte la vida?
Yo con rabia y entre lágrimas dije: "La banda de los Zundels mató a mi hermano hace un par de días y quiero vengarme de ellos"
El jefe, aspirando el humo de un cigarrillo, me dijo: "Si es por un problema personal, te ayudaremos."
Llevo dos años detrás de la banda, he matado decenas de sicarios de ellos, pero todavía no he encontrada al responsable de la muerte de Timmy y no pararé hasta que lo encuentre. Hay veces que no distingo entre lo profesional a lo personal. He convertido mi vida en un agujero oscuro. He robado para poder escapar y esconderme de las autoridades. Me quiero morir pero a la vez quiero seguir vivo para acabar con este sufrimiento.
Edy se echó a llorar y Charlie le abrazó con todas sus fuerzas...
Bajando las escaleras principales, lo visualizó al final del patio y con un grito llamó su atención.
Se alejaron ambos del instituto y fueron a un callejón poco transitado.
- Hola Charlie.
- Edy, tenemos que hablar... ¿Como has acabado así?
- ¿A qué te refieres con acabar así?
- ¿Cómo te has convertido en el delincuente más buscado de la ciudad?
- ¿Enserio quieres saberlo?
- Sí.
- Pues allá voy. Todo empezó hará más o menos 2 años. Estaba con mi hermano pequeño en el barrio del Sur. Estabamos jugando en el parque. Mi madre nos decía que no fueramos por allí, que era un lugar peligroso. Pero no le hicimos caso. Timmy subía y bajaba por el columpio una y otra vez y yo le ayudaba. De repente, escuchamos un disparo. Los dos nos asustamos, no sabiamos que hacer. Sin apenas poder asimilar el primer disparo, llegó el segundo, esta vez más cerca que el anterior. Cogí a Timmy de la mano y echamos a correr. Me paré un momento, un jodido momento. Puede ver que era una guerra de bandas. Fue involuntario. No quería pararme. Sin poder reaccionar, Timmy se soltó de mi mano y echó a correr de miedo. Un sicario lo confundió con un enemigo y disparó a través de un cristal... Sangraba mucho, demasiado. En un último acto desesperado, corrí hacia su posición y lo cogí en brazos. De fonde se podía escuchar: "¿Pero qué has hecho? Has matado a un niño... Se ha complicado mucho esto..." Sabía que no iba a salir mi hermano de esta. Era un niño y perdía mucha sangre. El único culpable aquel día fui yo. No tuve que soltarlo de la mano ni tuvimos que estar allí. No me lo perdonaré nunca.
Dos semanas después, me enteré quienes se disputaban aquel terreno. Los Croksixs contra Los Zundels. Uno de la banda de los Zundels fue el que mató a mi hermano. Así que indagué un poco y averigué donde podía encontrar la banda Croksix.
No estaba lejos del lugar del tiroteo, a dos manzanas. Fui andando y en un cuarto de hora llegué.
Todos me miraban raro. Mi argumento fue que quería entrar en su banda. Me abrieron la puerta y salió el que parecía el jefe. Me dijo: "¿Has pensado bien lo que vas a hacer? eres un crio, ¿Vas a joderte la vida?
Yo con rabia y entre lágrimas dije: "La banda de los Zundels mató a mi hermano hace un par de días y quiero vengarme de ellos"
El jefe, aspirando el humo de un cigarrillo, me dijo: "Si es por un problema personal, te ayudaremos."
Llevo dos años detrás de la banda, he matado decenas de sicarios de ellos, pero todavía no he encontrada al responsable de la muerte de Timmy y no pararé hasta que lo encuentre. Hay veces que no distingo entre lo profesional a lo personal. He convertido mi vida en un agujero oscuro. He robado para poder escapar y esconderme de las autoridades. Me quiero morir pero a la vez quiero seguir vivo para acabar con este sufrimiento.
Edy se echó a llorar y Charlie le abrazó con todas sus fuerzas...
Capítulo 11 "Reflexión"
Charlie no sabía ni que hacer ni que decir. Se separaron y continuaron hablando.
Edy entre sollozos dijo:
- Tengo que vengarme, ¿Entiendes?. Las autoridades capturaron a mi colega hace un par de semanas y tengo que ayudarle a escapar. Pero solo no puedo... Necesito tu ayuda.
- ¿Me estás pidiendo que sea complice tuyo? ¿De verdad me estás pidiendo eso?
- Sí, sé que no es una decisión fácil, pero necesito tu ayuda. Si no lo haces por los buenos tiempos que pasamos, hazlo por el pequeño Timmy. Por que se haga justicia en esta maldita sociedad. Para poder acabar con este sufrimiento que me está matando por dentro.
- Es una decisión muy importante, no puedo decírtelo ahora. Necesito pensarlo muy seriamente.
- Vale, lo entiendo. Mira, te doy mi número y esta tarde me lo confirmas.
- No te prometo nada, pero lo pensaré detenidamente.
Ambos se dirigieron al final del callejón en direcciones opuestas y se perdieron en la oscuridad.
Charlie llegó a casa y y empezó a darle vueltas a la proposición que Edy le había dicho.
Fue a la cocina, abrio la nevera y cogió el bote de zumo. Se sentó en la mesa y empezó a beber.
Es difícil, si ayudo a Edy, recuperaré a un amigo del pasado y estaré haciendo lo correcto, ayudar a un amigo que me hizo pasar muy buenos momentos. Pero, por otra parte, si le ayudo y nos pillan, puedo ir a la cárcel y pasar el resto de mi vida ahí. Quizás deba consultarlo con la almohada.
Charlie se dirigió al cuarto y se tumbó en la cama. No podía dormirse, no paraba de darle vueltas al asunto. Media hora después, lo tenía claro.
Se levantó de la cama y dijo con un tono de voz leve:
- "Los amigos están para ayudarse, y yo no voy a ser menos."
Se dirigió al salón, cogió su teléfono y llamó a Edy.
Sonó dos veces y se escuchó una voz.
- ¿Si?
- Voy a hacerlo. Voy a ayudarte.
- Perfecto, quedamos mañana a las 6 de la mañana en Hight Street, en el callejón de la pizzeria.
Charlie colgó y reflexionó sobre lo que mañana sucedería. Esto daría un cambio total a su vida, más de lo que él se esperaba.
Edy entre sollozos dijo:
- Tengo que vengarme, ¿Entiendes?. Las autoridades capturaron a mi colega hace un par de semanas y tengo que ayudarle a escapar. Pero solo no puedo... Necesito tu ayuda.
- ¿Me estás pidiendo que sea complice tuyo? ¿De verdad me estás pidiendo eso?
- Sí, sé que no es una decisión fácil, pero necesito tu ayuda. Si no lo haces por los buenos tiempos que pasamos, hazlo por el pequeño Timmy. Por que se haga justicia en esta maldita sociedad. Para poder acabar con este sufrimiento que me está matando por dentro.
- Es una decisión muy importante, no puedo decírtelo ahora. Necesito pensarlo muy seriamente.
- Vale, lo entiendo. Mira, te doy mi número y esta tarde me lo confirmas.
- No te prometo nada, pero lo pensaré detenidamente.
Ambos se dirigieron al final del callejón en direcciones opuestas y se perdieron en la oscuridad.
Charlie llegó a casa y y empezó a darle vueltas a la proposición que Edy le había dicho.
Fue a la cocina, abrio la nevera y cogió el bote de zumo. Se sentó en la mesa y empezó a beber.
Es difícil, si ayudo a Edy, recuperaré a un amigo del pasado y estaré haciendo lo correcto, ayudar a un amigo que me hizo pasar muy buenos momentos. Pero, por otra parte, si le ayudo y nos pillan, puedo ir a la cárcel y pasar el resto de mi vida ahí. Quizás deba consultarlo con la almohada.
Charlie se dirigió al cuarto y se tumbó en la cama. No podía dormirse, no paraba de darle vueltas al asunto. Media hora después, lo tenía claro.
Se levantó de la cama y dijo con un tono de voz leve:
- "Los amigos están para ayudarse, y yo no voy a ser menos."
Se dirigió al salón, cogió su teléfono y llamó a Edy.
Sonó dos veces y se escuchó una voz.
- ¿Si?
- Voy a hacerlo. Voy a ayudarte.
- Perfecto, quedamos mañana a las 6 de la mañana en Hight Street, en el callejón de la pizzeria.
Charlie colgó y reflexionó sobre lo que mañana sucedería. Esto daría un cambio total a su vida, más de lo que él se esperaba.
Capítulo 12 "Plan B: Maniobra de distracción"
Amanece un día más en la nueva vida de Charlie. Se levantó a las cinco para no llegar tarde al encuentro con Edy.
Cogió las cosas indispensables que el creía importantes y marchó hacia Hight Street.
Ambos llegaron puntuales. Edy, cuando le vio, le dio un abrazo en señal de agradecimiento por el sacrificio que iba a hacer.
- Gracias por venir.
- Para eso están los amigos, ¿No crees?
- Sí. Bueno te explico que vamos a hacer. Jonny Travianni, mi compañero, fue arrestado en un tiroteo con la policia cuando nos disponiamos a interceptar a los Zundels.
Vamos a trazar un plan para sacarlo de prisión y poder unirnos con él a nuestra causa contra el enemigo. Presta mucha atención. Reúnete conmigo en la calle Chipreth 9 mañana a las 4 de la tarde, en un pequeño bar de un amigo mío.
Usaremos una contraseña para alejar a curiosos. La contraseña será "El águila está en el nido".
No te demores.
- Allí estaré.- dijo Charlie muy serio y convencido.
Ambos abandonaron el escenario en cuestión de segundos.
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Al día siguiente, sobre las 3:30, Charlie abandonaba su domicilio particular para encontrarse con Edy en el lugar pactado.
Se dirigió a la parada de autobuses y cogió el primero que paró. No le dejaba en Chipreth, pero si en un calle de al lado, lo cual no le importo mucho. Subió, pagó al conductor y tomó asiento al final de éste.
El viaje fue un tanto molesto. Un niño no paraba de llorar y su madre lo ignoraba por completo. Un señor escucha lo que debía ser música perteneciente al demonio porque solamente se escuchaban chillidos de su reproductor y el los asemejaba con más gritos. Y por si no fuera suficiente, se sentó a su lado un testigo de jehová que no paraba de hablarle.
Cuando el conductor gritó "Próxima parada Gringeth", Charlie pensó:
- Por fin, menudo infierno de trayecto.
Al llegar, bajó muy rápido y se apresuró a llegar a la calle contígua ya que no disponía de mucho tiempo. Aceleró el paso y llegó en menos de lo que se esperaba.
Visualizó el bar a mitad de calle, no fue muy difícil debido a su pequeño tamaño.
Al acercarse, vio que había una puerta blindada, un tanto peculiar para que de un bar se tratase.
Golpeó la puerta y una voz se dirió a él.
- Contraseña, por favor.
Charlie estaba nervioso, no se acordaba de ella, pero de repente, le vino a la cabeza:
- "El águila está en el nido."
- Un momento.
Se escuchaban unos pasos alejándose de la puerta. Después volvían a acercarse.
- Puedes pasar. Edy te espera en una de las mesas del fondo.
- Gracias.
Charlie se dirigió hacia aquella mesa, lo cual le costó un poco por que había cantidad de articulos de hostelería desorganizados por el local y era difícil desplazarse através de él.
Una vez llegó al final, Edy se dirigió a él:
- Toma asiento, por favor.
- Gracias.
- Te he hecho venir aquí para que tracemos un plan para que podamos sacar a mi amigo Travianni.
He estado pensado un poco sobre ello esta noche y creo que lo tengo más o menos.
- ¿Y en qué consiste?
- Efectuaremos el plan el Miércoles a las 00:00h. Nos reuniremos a las afueras de la prisión Claymoren, junto a unos arbustos situados cerca de la entrada. Son muy espesos, puesto que la visibilidad tras ellos es nula. Llevaremos máscaras para que así sea más difícil que descubran nuestra identidad. He tenido el que nombrar al plan "Maniobra de distracción" ya que entraremos llamando su atención con un señuelo y nosotros mientras liberaremos a Jonny. Es una prisión muy vigilada, muchas cámaras, muchos guardias patrullando. El Gobierno tiene previsto matar al señor Travianni en la silla eléctrica el Jueves y si fracasamos, lo aniquilarán.
El plan es el siguiente:
Hay un guardia en el puesto de control que hay en la entrada. Controla todas las cámaras situadas en las afueras de la prisión. La primera tarea a realizar será eliminarlo para poder desplazarnos con mayor comodidad por fuera. Pero tendremos que tener mucho cuidado. Hay una patrulla que circula en coche y que podría vernos. Tendremos que actuar con rapidez y sigilo.
Una vez estemos dentro, todo se complica. Hay 4 pabellones en toda la prisión. Para acceder a cada pabellón primero hay que pasar por el anterior obligatoriamente. Cada pabellón está controlado por una sala de seguridad donde un guardia controla las cámaras, pero solo es accesible a ellas con una llave electrónica. Aquí tenemos la guinda del pastel. Esta llave la tiene Randolph, el director de la prisión. Es una llave maestra. Abre todas las salas de seguridad. He estado indagando y su despacho está entre los pabellones 1 y 4. Nunca la lleva encima por seguridad. La tiene guardada en uno de los cajones de su escritorio. Entraremos por la ventana que da al patio. Hay una escalera de emergencia que podrías utilizar. Hay una cámara que vigila su despacho, pero tiene ángulos muertos. Entramos, la cogemos y salimos.
Una vez hayamos desactivado las cámaras, tendremos que acceder al ordenador que desbloquea las puertas de las prisiones. He podido leer en los archivos del FBI que Jonny fue encerrado en la 567, en el pabellón número 3, el más lejano de todos. Una vez desbloqueado, tendremos que correr, correr mucho, ir a buscarlo y salir. ¿Fácil, verdad?
- Es un tanto complejo.
- Hemos de hacerlo rápido. Entramos, actuamos y salimos. ¿Te crees capaz de ello?
- Me da igual no estar capacitado, lo importante es hacerlo.
- Así me gusta, nos vemos pasado mañana donde tehe comentado.
- Allí estaré.
Charlie se levantó de la silla y abandonó el bar.
Cogió las cosas indispensables que el creía importantes y marchó hacia Hight Street.
Ambos llegaron puntuales. Edy, cuando le vio, le dio un abrazo en señal de agradecimiento por el sacrificio que iba a hacer.
- Gracias por venir.
- Para eso están los amigos, ¿No crees?
- Sí. Bueno te explico que vamos a hacer. Jonny Travianni, mi compañero, fue arrestado en un tiroteo con la policia cuando nos disponiamos a interceptar a los Zundels.
Vamos a trazar un plan para sacarlo de prisión y poder unirnos con él a nuestra causa contra el enemigo. Presta mucha atención. Reúnete conmigo en la calle Chipreth 9 mañana a las 4 de la tarde, en un pequeño bar de un amigo mío.
Usaremos una contraseña para alejar a curiosos. La contraseña será "El águila está en el nido".
No te demores.
- Allí estaré.- dijo Charlie muy serio y convencido.
Ambos abandonaron el escenario en cuestión de segundos.
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Al día siguiente, sobre las 3:30, Charlie abandonaba su domicilio particular para encontrarse con Edy en el lugar pactado.
Se dirigió a la parada de autobuses y cogió el primero que paró. No le dejaba en Chipreth, pero si en un calle de al lado, lo cual no le importo mucho. Subió, pagó al conductor y tomó asiento al final de éste.
El viaje fue un tanto molesto. Un niño no paraba de llorar y su madre lo ignoraba por completo. Un señor escucha lo que debía ser música perteneciente al demonio porque solamente se escuchaban chillidos de su reproductor y el los asemejaba con más gritos. Y por si no fuera suficiente, se sentó a su lado un testigo de jehová que no paraba de hablarle.
Cuando el conductor gritó "Próxima parada Gringeth", Charlie pensó:
- Por fin, menudo infierno de trayecto.
Al llegar, bajó muy rápido y se apresuró a llegar a la calle contígua ya que no disponía de mucho tiempo. Aceleró el paso y llegó en menos de lo que se esperaba.
Visualizó el bar a mitad de calle, no fue muy difícil debido a su pequeño tamaño.
Al acercarse, vio que había una puerta blindada, un tanto peculiar para que de un bar se tratase.
Golpeó la puerta y una voz se dirió a él.
- Contraseña, por favor.
Charlie estaba nervioso, no se acordaba de ella, pero de repente, le vino a la cabeza:
- "El águila está en el nido."
- Un momento.
Se escuchaban unos pasos alejándose de la puerta. Después volvían a acercarse.
- Puedes pasar. Edy te espera en una de las mesas del fondo.
- Gracias.
Charlie se dirigió hacia aquella mesa, lo cual le costó un poco por que había cantidad de articulos de hostelería desorganizados por el local y era difícil desplazarse através de él.
Una vez llegó al final, Edy se dirigió a él:
- Toma asiento, por favor.
- Gracias.
- Te he hecho venir aquí para que tracemos un plan para que podamos sacar a mi amigo Travianni.
He estado pensado un poco sobre ello esta noche y creo que lo tengo más o menos.
- ¿Y en qué consiste?
- Efectuaremos el plan el Miércoles a las 00:00h. Nos reuniremos a las afueras de la prisión Claymoren, junto a unos arbustos situados cerca de la entrada. Son muy espesos, puesto que la visibilidad tras ellos es nula. Llevaremos máscaras para que así sea más difícil que descubran nuestra identidad. He tenido el que nombrar al plan "Maniobra de distracción" ya que entraremos llamando su atención con un señuelo y nosotros mientras liberaremos a Jonny. Es una prisión muy vigilada, muchas cámaras, muchos guardias patrullando. El Gobierno tiene previsto matar al señor Travianni en la silla eléctrica el Jueves y si fracasamos, lo aniquilarán.
El plan es el siguiente:
Hay un guardia en el puesto de control que hay en la entrada. Controla todas las cámaras situadas en las afueras de la prisión. La primera tarea a realizar será eliminarlo para poder desplazarnos con mayor comodidad por fuera. Pero tendremos que tener mucho cuidado. Hay una patrulla que circula en coche y que podría vernos. Tendremos que actuar con rapidez y sigilo.
Una vez estemos dentro, todo se complica. Hay 4 pabellones en toda la prisión. Para acceder a cada pabellón primero hay que pasar por el anterior obligatoriamente. Cada pabellón está controlado por una sala de seguridad donde un guardia controla las cámaras, pero solo es accesible a ellas con una llave electrónica. Aquí tenemos la guinda del pastel. Esta llave la tiene Randolph, el director de la prisión. Es una llave maestra. Abre todas las salas de seguridad. He estado indagando y su despacho está entre los pabellones 1 y 4. Nunca la lleva encima por seguridad. La tiene guardada en uno de los cajones de su escritorio. Entraremos por la ventana que da al patio. Hay una escalera de emergencia que podrías utilizar. Hay una cámara que vigila su despacho, pero tiene ángulos muertos. Entramos, la cogemos y salimos.
Una vez hayamos desactivado las cámaras, tendremos que acceder al ordenador que desbloquea las puertas de las prisiones. He podido leer en los archivos del FBI que Jonny fue encerrado en la 567, en el pabellón número 3, el más lejano de todos. Una vez desbloqueado, tendremos que correr, correr mucho, ir a buscarlo y salir. ¿Fácil, verdad?
- Es un tanto complejo.
- Hemos de hacerlo rápido. Entramos, actuamos y salimos. ¿Te crees capaz de ello?
- Me da igual no estar capacitado, lo importante es hacerlo.
- Así me gusta, nos vemos pasado mañana donde tehe comentado.
- Allí estaré.
Charlie se levantó de la silla y abandonó el bar.
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