miércoles, 3 de septiembre de 2014

Capítulo 7 "Malas noticias"

Por la mañana, Charlie decidió encender la tele para mantenerse informado un poco de la actualidad.
Estaba desconectada, por que tuvo que ingeniarselas para conectarla. Estaban todos los cables desconectados y era un modelo de televisión que no había visto nunca.
Después de diez minutos intensos, lo consiguió. La encendió y puso las noticias.

Salía la mujer que decía:
- Ésta madrugada ha vuelto a atacar Edy Franccesco, cabo de la mafia y ex-convicto. Ésta vez los perjudicados han sido un matrimonio joven y una niña de 4 años. El FBI ha empezado una investigación más intensiva para captuar al asesino en serie. Con éstos, ya son 8 víctimas en un mes y se prevee que no pretende detenerse. Si alguien lo ha visto en los alrededores, por favor llamen al teléfono que aparece en pantalla...

- No puede ser. ¿Edy? Hacía mucho que no sabía nada de él y me entero de que es un asesino... ¿Qué le ha sucedido para acabar siendo ese tipo de persona? Espero no encontrarmelo en mi estancia aquí.
Asustado, apagó la tele y se preparó el desayuno.
Pretendía empezar la mañana con energía, así que se preparó un zumo de naranja natural y unas tostadas con mermelada y mantequilla.

Una vez acabó, cogió una chaqueta y abandonó el apartamento.
En la calle, apenas había gente. Se podía divisar algún coche que otro. Era un poco raro, pero miró el reloj y comprendía que huviera poca gente. Eran las 10 de la mañana de un Domingo.
Bajó los últimos escalones y se puso en marcha.

Llegó al quiosco y se fijo en algo un tanto peculiar.
Todos los periódicos de la ciudad tenia en portada al Asesino Edy Francesco y con encabezados del tipo "Edy, el terror de las calles" o "Edy vuelve a actuar".
Compró lo que solía comprar en su ciudad, la revista de coches, y siguió su camino.
Tenía que pasar por el banco a sacar algo de dinero, pero no sabía muy bien donde habría un cajero.
Se acerco a un vianante y le preguntó:
- Porfavor, ¿Me podría decir donde hay cajeros disponibles?
- Sí claro. En la siguiente calle tiene uno.
- Muchas gracias.
Andó hasta que lo encontró. Comprobó el saldo disponible y decidió sacar una pequeña cantidad.
Dio media vuelta y se fue a casa. Encontró un callejón y decidió atajar por ahí.

A pocos metros de adentrarse en aquella calle desolada, pudo observar que si entraba no estaría sólo.
No le importoó mucho y continuó andando.
A mitad de la calle, alguien le llamó. Él se giró y de repente le empujaron contra la pared.

- ¿Qué coño te pasa?-. dijo Charlie cabreado.
Su acompañante sacó una navaja e intentó atracarle.
- ¡Dame todo lo que lleves encima!
- No llevo nada de valor encima, lo juro.
- ¿Cómo que no? Si te acabo de ver que sacabas dinero del banco.
- No he sacado nada y si huviera sido así, no te lo daría-. dijo Charlie haciendose el héroe. - Un momento, ¿Eres Edy? ¿Edy Francesco?
- ¿Cómo sabes quien soy? ¿Acaso nos conocemos?-. cogió la navaja y le rajó la chaqueta.
- Te he visto en las noticias ésta mañana y sé quien eres por que fuimos amigos... soy Charlie, Charlie Patterson.
- No recuerdo a nadie con ese nombre.
- ¿De verdad has olvidado a un amigo de la infancia?
- No puede ser, ¿Eres tú de verdad?

De repente se escuchó una voz que gritaba en su dirección.
- Suéltalo mal nacido...
Edy echó a correr y desapareció en la oscuirdad del callejón.
Se acercó el hombre y le preguntó:
- ¿Estás bien?
- Sí por los pelos. Gracias.
Acompañó a Charlie hasta el final de la calle y se despidieron.
- Ten más cuidado la próxima vez.
Tomó rumbo hacia su apartamento y llegó en un instante.
Subió las escaleras hasta alcanzar su piso, sacó las llaves, abrió la puerta y la cerró.
Se apoyó de espaldas a la puerte susurrando:
- Casi no lo cuento...

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