Charlie tenía que apurarse si quería llegar a la cita con su amiga. Debía afeitarse, ordenar el cuarto y vestirse antes de salir de casa, ya que sólo le separaba un par de horas del encuentro.
Corrió hacía el baño y se puso en marcha. Siempre había sido muy lento para afeitarse y casi siempre, acababa cortándose. Pero ésta vez fue diferente. No lo hizo.
Se dirigió a la habitación y se vistió lo mas rápido posible. La ropa que llevaba antes no la consideraba la esta esta ocasión, así que optó por algo más formal.
Por último, ordenó el cuarto, cogió algo de dinero, las llaves y marchó hacia "La Quinta Avenida".
Chris, en cambio, empezó a arreglarse después.
Se puso un vestido que se había comprado la semana pasada. No tenía planeado ponerselo aún, pero no le pareció mala idea. Quería dar una buena sensación a Charlie y no la dudó dos veces. Se puso los tacones que se ponía para las fiestas y marchó hacia la calle.
El primero en llegar fue Charlie, decidió pasar dentro y buscar una mesa para dos. La divisó al fondo. Se abrió paso entre la gente y llegó a la mesa.
5 minutos más tarde llegó Chris. Entró directamente, echó un vistazo al interior del bar y vio a Charlie al fondo.
Se apresuró para saludarlo:
- Hola charlie, siento la demora. He tenido algunos problemas en casa-. dijo ella con una pequeña mentira.
- Tranquila, no pasa nada. Lo importante es que hayas venido.
Chris sonrió.
- Bueno, ¿Qué hace uno para no aburrirse en esta ciudad?
- Pues verás, si quieres podemos ir al cine que han sacado una película que igual nos puede gustar.
- ¿Es una cita?-. dijo el soriente.
- Depende cómo te lo tomes-. reía ella. Podríamos haber quedado directamente allí si lo hubiera sabido-. dijo en un tono borde.
- Jaja, ya te lo compensaré más adelante-. le dijo sin apenas verguenza.
Se levantaron los dos y abandonaron el bar.
- ¿Y bien, por dónde vamos?-. dijo él un poco desorientado.
- Aquí al lado, enseguida llegamos.
Charlie cogió su chaqueta y se la colocó en los hombros. Dijo con voz ténue:
- Toma, que empieza a hacer un poco de frío.
Ella se giró y le plantó un beso en la mejilla acompañado de una sonrisa.
Se pusieron rumbo al cine, cosa que no les llevó mucho tiempo.
Se acercaron a la taquilla y dijo ella desmostrando quien tenía las ideas claras:
- Dos para "Érase una vez".
- Aquí tiene. Serán 12,80.
Chris sacó su monedero y pagó. Charlie cogió las entradas y ambos entraron.
Se acercaron a la barra a comprar un par de bebidas y algo de comer.
- ¿Sabes de qué trata? .- preguntó Charlie espectante.
- Es un cuento ambientado a una historia real muy parecida a lo que nos pasó el otro día.
- ¿Te refieres al reencuentro?
- Exacto, son dos amigos que en su niñez se alejan y a la edad de la adolescencia se reencuentran.
- Shhh, no me desveles lo ineteresante.- dijo Charlie sonríendo
Chris sonrió.
- ¡Qué empieza!.- dijo ella emocionada.
Ambos callaron y prestaron atención a la película.
A las dos horas, salieron del cine.
- Me ha encantado-. dijo Chris eufórica. ¿Y a ti?
- Ha estado bien-. dijo él tímidamente.
Él la cogió de la mano y la acompañó hasta su casa.
- Me ha gustado mucho quedar contigo esta tarde-. dijo él sinceramente.
- A mi también me ha gustado. A estado bien el reencuentro, ¿no crees?
- Claro. Ya sabes que estoy por aquí, si quieres quedar otro día llamame.- dijo él muy decidido.
- Estoy muy segura de que lo haré.
Tras dejarla en casa Charlie partió dirección su apartamento.
No había cenado y apenas había comido en el cine, así que decidió abrir la nevera y llevarse a la boca lo primero que encontrara en ella. Vio un bote de mantequilla de cacahuete.
Se preparó un emparedado bien grande y se marchó a la cama.
Estaba feliz. Había pasado un buen día.
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